Sentidos

Luca y Juana conversan mientras esperan que sus mamás lleguen a buscarlos a la salida de la colonia, aunque este verano les tocaron grupos diferentes.

–Mis ojos están contentos de verte.

–Tus ojos, ¿o vos?

–Mis ojos, te dije.

–¿Qué, tus ojos además de ver también hablan?

–A veces me hablan.

–¿Muchas veces?

–A veces, te dije. También te hablan a vos aunque no te hayas dado cuenta.

–No creas que no me doy cuenta de las cosas.

Sus mamás hoy se demoraron, pero llegaron juntas. Juana y Luca esperan tener mañana la misma suerte.

Fortuna

Somos muy afortunados. Tenemos la enorme suerte de poder ver a una leyenda viviente.

Vi a Maradona, pero no al del ’86 porque era muy chico: vi al de Italia ’90, aunque recuerdo más al del ’94, el mundial del Me cortaron las piernas.

Hace unos días, caminando en un barrio después de uno de los partidos, me emocioné como un nabo viendo a nenes de 6, 8, 10 añitos jugando a la pelota en la vereda con la camiseta de la selección. La sonrisa de esos pibes no era cualquier sonrisa. La gracia con la que uno hablaba desde el cerco, mientras otros pateaban al portón; esa alegría, tampoco era cualquier alegría.

Esos pibes eran Messi cada vez que pateaban al arco, cada vez que le pegaban a la pelota. Messi, el Dibu, Di María, el que eligieran. Recuerdo que en Italia ’90 con los amigos del barrio jugábamos partidos por un trofeo que era una réplica en miniatura de la copa del mundo.

La copa era una copita de plástico, que traía caramelos, golosinas, y entraba en la palma de una mano. Pero qué duda cabe que para nosotros, esa tarde y en aquellos días, ese recipiente de caramelos fue para nosotros la copa del mundo.

Ayer se viralizó un video de una periodista que entrevista a Messi y elige hablarle del corazón de esos cientos de miles de niños que tienen su camiseta, de primera, segunda y tercera mano. Se llama Sofía Martínez, habla con emoción y le sale decirle Gracias en vez de preguntarle. La cara del 10 es elocuente.

Somos enormemente afortunados de verlo jugar y que, además, juegue para nuestro equipo. También, creo, algo hemos aprendido en estos años acerca de apreciar algunas cosas más allá de los resultados. El subcampeonato de Brasil 2014 ya tuvo bastante de eso.

Es un placer poder apreciar la gracia y el talento humano en distintas artes y disciplinas. Y el fútbol, llevar esa esfera al pie, sabemos, tiene una belleza singular. Individual y colectivamente.

Me acordaba del relato famoso de Casciari acerca de que Messi es un perro. Pero también viene el recuerdo de una frase extraordinaria que dice Cortázar en una entrevista: Nadie más serio que un niño cuando juega.

Y ocurre que Messi juega con la pelota lo que nosotros en nuestros sueños. Y entonces jugamos todos.

Messi frente a Croacia, semifinal de Qatar 2022, 13 de noviembre.

Hablemos de nosotros: víctimas, cómplices y verdugos

SE CUMPLEN 101 AÑOS DE ‘LA PATAGONIA REBELDE’.

Tenemos que seguir hablando de la gran matanza porque nunca se hizo justicia. Tenemos que seguir hablando porque tampoco los actores y las instituciones responsables hicieron autocrítica en cien años que pasaron.

La Sociedad Rural de Río Gallegos se fundó en paralelo a la organización de la represión (otro tanto pasó en el interior de Santa Cruz). El Ejército argentino fusiló con el apoyo de las guardias blancas, formación paraestatal de la que participaban los estancieros, en apoyo a los funcionarios designados por el presidente radical Hipólito Yrigoyen en lo que entonces era el Territorio Nacional de Santa Cruz.

Fue el líder radical quien mandó al Ejército y luego nada hizo cuando se conoció en Buenos Aires lo que había pasado acá.

¿Los dirigentes actuales de la Sociedad Rural son responsables de lo que pasó entonces? ¿Son los líderes de la Unión Cívica Radical de Santa Cruz responsables de aquello? ¿Es el dueño de La Anónima el responsable de lo que hicieron sus abuelos?

No, no lo son. Pero sí existe lo que se llama responsabilidad histórica.

De eso no se habla, de eso no se habló, durante décadas. Fue Osvaldo Bayer quién investigó y reveló los hechos cincuenta años después de lo sucedido, a fines del ’60 y en los ‘70s. Pasaron otros cincuenta años de aquella revelación: Osvaldo invitó muchas veces a que se realizara un gran congreso en el que participaran los historiadores del Ejército, de la Unión Cívica Radical, para que se discutiera la verdad histórica. No sucedió.

Sobre ese silencio de miedo, cómplice y culposo creció la sociedad de Santa Cruz, en los distintos pueblos donde sucedió la huelga, la matanza. De ese silencio venimos. Acá apalearon, maltrataron, apresaron, asesinaron. Son nuestros ancestros, nuestras propias familias, las de muchos de nosotros quienes lo vivieron: víctimas, cómplices o verdugos.

Nadie dice que es fácil mirarnos en ese espejo. Pero alguna vez habría que empezar a hacerlo.

Hoy se cumplen 101 años del que fue el hecho emblemático de aquella huelga: el 8 de diciembre de 1921, en estancia Anita, en Calafate, un gran número de trabajadores rurales fueron fusilados. No fue la única matanza, pero sí es la más recordada; de allí fugó el líder huelguista Antonio ‘el Gallego’ Soto en la noche del 7; ahí obligaron a los peones a cavar sus propias tumbas luego de ser apaleados en la noche, en el frío de la intemperie.

En Anita, la estancia de La Anónima.

Leía ayer una información oficial de gobierno según la cual “UNESCO acompaña a Santa Cruz en la querella ante la justicia por los Fusilamientos de 1920 y 1921”. Un párrafo detalla que “el 7 de junio de 2021 el Gobierno de Santa Cruz, por decisión de la gobernadora Alicia Kirchner, se presentó ante la Justicia Federal como querellante en la causa donde se solicita declaración de delitos de lesa humanidad a los fusilamientos ocurridos en la provincia durante 1920 y 1921”.

Desconozco los detalles (en realidad, mucho más no se sabe públicamente), pero apoyo la idea: si el gobierno provincial habla de “genocidio” de manera institucional, como lo ha hecho en los últimos años, pues entonces debe hacer algo en consecuencia.

A muchos nos separa un abismo respecto de los actores y la política de derechos humanos del gobierno de Alicia Kirchner, plagado de contradicciones, sectarismo e incluso macartismo. Veamos qué pasa con esta demanda. Reclamemos y exijamos también a ellos.

No dejemos de hablar de la matanza impune de la huelga de 1921, sigamos haciéndolo y recordándolo.

Para cerrar, vale decir que allí estará, como cada 8 de diciembre desde hace muchos años, el compañero y amigo Luis Milton Ibarra Philemon junto a la comisión independiente de El Calafate, en el cenotafio que recuerda a los obreros rurales asesinados en Anita.

Un gran abrazo y todo nuestro afecto a él. En el recuerdo de Osvaldo Bayer, por la memoria de los huelguistas fusilados en Santa Cruz.

Collage de algunos de los escritos del libro que hablan sobre el tema.

Preventa del libro

Están aquí las almas de los trabajadores asesinados en la huelga del 21. Está la voz sabia de don Osvaldo Bayer. Está el recuerdo de nuestros vecinos ilustres, quién pudiera olvidar a un tal Quique. Está la reflexión de una pandemia atroz que nos dejó al borde del silencio, la muerte cercana. Y también está la presencia de un duende bueno que habita en las frías aguas de nuestra ría.

Un buen cronista de la época y de nuestra ciudad es Leandro Doolan. Y usted, amigo lector, tiene en sus manos su primer libro. Seamos capaces de recorrer sus puentes invisibles. Quizás así nos sintamos menos solos, un poco más solidarios.

Palabras del poeta Jorge Curinao, en el prólogo.

Amigos y amigas lectores, les comparto la información necesaria para adquirir el libro:

  • El ejemplar será entregado en mano e Río Gallegos.
  • Los envíos a otras ciudades serán acordados con el comprador/a, del modo más conveniente.
  • Muy importante: antes de pagar el libro ponete en contacto vía WhatsApp al 2966-469370
  • Medios de pago: efectivo, Mercado Pago (CVU 0000003100005692130846 – Alias: lospuentesinvisibles),
  • CBU Banco (0860001102800029369137)

La pelota, el corazón

Marcelo Estigarribia es jugador de Patronato de Paraná, Entre Ríos. Estaba esta noche dando su testimonio en la TV apenas terminó el partido en el que su equipo eliminó a Boca en la semifinal de la Copa Argentina, por lo que jugarán la final del torneo federal el próximo domingo.

Paradojas del fútbol: Boca acaba de ser campeón de Primera División el último fin de semana, mientras a Patronato le tocó volver a la B Nacional.

Estigarribia marcó el gol que abrió el marcador esta noche y, a la hora de los penales, también convirtió. Por eso el periodista de campo fue a buscarlo en plena transmisión.

Al cronista le pasan el dato al aire y le apunta al jugador: Me dicen que el hombre que estaba llorando en la tribuna, atrás del alambrado…. No llegó a terminar la frase, Estigarribia llora en ese instante y lo interrumpe mientras se seca la transpiración de la frente: Mi papá… Es mi papá, que me acompaña desde que tengo 4 años.

La nota continuó, pero el relator a cargo de la transmisión ya no pudo hablar. Por un largo rato fue auxiliado por sus compañeros. El delantero de Patronato, de 27 años, se fue a festejar con el plantel y con el héroe de la noche, el arquero Altamirano que atajó tres penales.

Cuando suceden estas cosas recuerdo las palabras que escribió Osvaldo Soriano: Albert Camus, arquero de Argel, autor de La peste y El extranjero, decía que el fútbol le había enseñado todo lo que creía saber de la vida. Es posible: aunque parezca exagerado, en un rectángulo de césped los hombres escenifican siempre el imprevisible drama de la vida. 

Estigarribia y su padre, detrás de alambrado.

Gallardía

Un breve apunte sobre la inédita definición del fútbol argentino.

Sobre el final de ambos partidos, el arquero y un delantero de River, en la cancha de Racing, le dan el título a Boca contra Independiente en su cancha, donde el Rojo hizo partido.

Boca así celebra su campeonato, mientras River cierra una página histórica que trasciende los tropezones de este último tiempo, en el que fue el último partido del gran Marcelo Gallardo.

Está bueno que pasen estas cosas, la dignidad deportiva.

La atajada de Armani que le dio el campeonato a Boca.